Gracias Señor por mi papá

Quiero empezar recordando lo importantes que son esos hombres que Dios a puesto en nuestra vida llamados papás. Hombres que con sus errores y virtudes han hecho de nosotros unas personas capaces de valorar todo su esfuerzo.

Aunque much@s pueden que no tengan un ejemplo de papá, te quiero recordar que nosotros como hij@s tenemos la obligación de respetar a nuestros padres. Por lo que te recomiendo que leas cuando topamos este tema anteriormente, respeto a nuestros padres.

Recuerda que nosotros no somos nadie para juzgar a nuestros padres por los errores que ellos comentan o por lo que hayan causado en nosotros; pues solamente Dios en su momento será quien los juzgue al igual que a nosotros. Así como también que no podemos pretender que nuestro papá sea perfecto porque tampoco lo somos nosotros, y dejar en manos de Dios su vida pidiéndole que sea Él quien cambie nuestra vida y relación con nuestro padre.

Pero quiero que abordemos el día del padre desde otro punto de vista, uno en el que nos pongamos en sus pies y así meditar en como deberíamos serlo cuando Dios así nos lo permita; pues tal vez has oído de tus padres que lo entenderás cuando llegues a ser padre.

Algo que como hombre debes comprender es la importancia del padre dentro de la familia, pues somos nosotros los llamados por Dios a guiar nuestra familia, es decir, el ser el conductor de nuestra familia por el camino de la vida. Por lo que si tú como padre, te desvías, te derrumbas en las momentos difíciles o te das por vencido, tú familia caerá contigo. ¿Te das cuenta de la importancia que tienes varón?

“Ahora bien, quiero que entiendan que Cristo es cabeza de todo hombre, mientras que el hombre es cabeza de la mujer y Dios es cabeza de Cristo.”

1 Corintios 11:3

Simplemente quiero que te des cuenta que Dios nos ha puesto en esta vida un rol de importancia, a tal grado de ponernos en nuestras manos la vida de unas pequeñas vidas para enseñarles a ser las personas que Dios quiere que sean y de una mujer para que puedas apoyarte cuando no tengas fuerzas.

Es necesario que nosotros desde jóvenes aprendamos como debemos ser como papás, prepararnos para cuando llegue ese momento, para que sepamos que hacer en las adversidades y podamos ser los padres que Dios quiere que seamos. Míralo a este tiempo de tu juventud como el tiempo de prepararte para ser papá y un esposo de Dios. Recuerda que Dios pondrá en tu camino a su princesa como tu esposa, por eso debes ser ese príncipe que sepa como tratar a esa mujer.

Y esto es lo que hace a un hombre verdaderamente hombre, no el estar con una y con otra mujer, o beber, fumar, drogarse para demostrar a otros cuan hombres somos, sino el aprender a vivir y amar a una mujer con todas nuestra mente, fuerzas y amor.

Dios te bendiga

DC

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