Testimonio

A veces los mismos cristian@s somos los que nos encargamos de alejar a las personas de la Iglesia, cuando estamos llamados a hacer lo contrario. Lo hacemos al no vivir de acuerdo a como Dios nos manda, al hacer las cosas que a nosotros nos gusta y que obviamente están fuera de lo que Dios nos manda; lo que produce que las personas que están a nuestro alrededor vean nuestra forma de actuar y no quieran ser como nosotros.

Otras veces somos unos cristianos de domingo, que solamente cuando estamos en la Iglesia es que oramos, somos amables y de nosotros brota amor. Pero basta ver que salimos de la Iglesia para que todo empiece nuevamente con discusiones, groserías, enojo y resentimiento.

Es necesario que tomemos consciencia que como cristian@s estamos llamados a dar ‘testimonio’, esto quiere decir, que nuestra vida debe reflejar el llamarnos cristian@s, pues esto significa ser discípulos de Cristo. Lo que quiere decir que nosotros seguimos a Cristo, no a ninguna persona en esta tierra ni a nosotros mismos, sino solamente a Cristo.

¿Cómo podemos llamarnos cristian@s si todavía seguimos tomando, si compartimos un momento supuestamente ameno con personas que se burlan de Jesús a través de chistes o que hablan mal de Él? Es tan importante que te des cuenta que el seguir a Cristo no solo involucra confesar con tu boca que Jesús es el Señor de tu vida.

“que si confiesas con tu boca que Jesús es el Señor, y crees en tu corazón que Dios lo levantó de entre los muertos, serás salvo. Porque con el corazón se cree para ser justificado, pero con la boca se confiesa para ser salvo. Así dice la Escritura: <<Todo el que confíe en Él no será jamás defraudado>>”

Romanos 10: 9

También es necesario que nos demos cuenta que implica decir no a todo lo que Dios dice no, no a las drogas, no al alcohol, no al tabaco, no a la mentira, no a la pornografía, no al sexo fuera del matrimonio, no al libertinaje, no al egoísmo, no a la avaricia, no a la idolatría y no al ser cristian@s a medias.

“Nuestros caminos están a la vista del Señor; Él examina todas nuestras sendas.

Al malvado lo atrapan sus malas obras; las cuerdas de su pecado lo aprisionan.

Morirá por su falta de disciplina perecerá por su gran insensatez.”

Proverbios 5:21-23

Much@s pueden pensar que entonces no tiene sentido vivir, pues todo esto es lo que nos hace humanos y que sin todas esas cosas no se puede ser un verdadero joven. Lo que no se dan cuenta es que esto les está llevando a perderse en el pecado, y a vendarse los ojos al no querer ver más allá de lo que quieren ver.

Por favor piensa un momento en que pasaría si Dios viene ahora. Dios nos ama y está esperando para que nos regresemos a Él pidiendo perdón y con un corazón humilde, que busque no solamente ser perdonado sino también un cambio radical en su vida. Decir definitivamente no a lo que por años nos ha encadenado, y decir si a la vida con Jesús.

Dios te bendiga

DC

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