Orar en público

Hablemos de esos momentos en los que tenemos que orar delante de nuestra Iglesia o de un grupo de personas, sea porque alguien te lo pidió o porque sentiste el hacerlo. Talvez parezca un tema sin importancia para much@s, pero estoy seguro de que no todos somos iguales y que los miedos de un@s son las fortalezas de otr@s y viceversa.

Por eso quiero comenzar diciendo que si te consideras una persona que no tiene problemas en orar delante de un grupo o eres de los que dirigen la oración en tu Iglesia, está muy bien y sigue adelante; pero no dejes que eso te haga sentir superior a tus herman@s que no tienen esa facilidad.

Y si tu eres de las personas que no les gusta hablar en público o eres muy tímid@ para hacer algo delante de un grupo, sigue leyendo estas recomendaciones teniendo presente que:

“Todo lo puedo en Cristo que me fortalece.”

Filipenses 4:13

Recuerda que orar es conversar con Dios, es tratar de expresar con palabras o pensamientos lo que piensas y quieres decir a Dios, es una manera de adorarlo y de decirle lo importante que es en tu vida. Que no tiene que ser necesariamente muy elaborado, pues a menos de que se trate de un grupo de teólogos expertos necesitarás buscar una manera de decir lo mismo pero con otras palabras.

Por lo tanto no necesitas ser el mejor orador@ para poder orar con tu Dios, y puedes usar estos pequeños consejos que me han ayudado a hacerlo:

  • No te pongas nervios@ en extremo: es normal sentir temor ante una situación a la que no estás acostumbrad@ o es nueva para ti, pero no dejes que esos nervios NO te hagan pasar al frente del grupo y orar.
  • No pasa nada si lloras cuando ores si sientes hacerlo por alguna circunstancia dura que estés atravesando, pero recuerda que es una oración grupal en la que no solo se trata de ti sino de todos los que están ahi.
  • Hazlo con tus palabras: la oración no busca agradar el corazón de las personas o llegar a conmoverlas con palabras; se trata de Dios, no olvides que Él es el único importante. De hecho, para hablar de y con Él es que todos se han reunido.
  • Alaba a Dios: aunque es una buena y muy útil manera de alabar a Dios, la música, no es la única manera. Trata de glorificar Su nombre en tus oraciones, de recordar lo grande y todopoderoso que es, pues no hay nada que no lo pueda hacer.
  • Dale gracias a Dios: algunas oraciones a veces tienden a ser un conjunto de peticiones. Recuerda darle gracias a Dios por todo lo que ha dado al grupo, sea ese dia para reunirse, el poder tener o haber tenido un momento de aprendizaje de su palabra, el tiempo para compartir entre hermanos, etc.
  • Incluye las peticiones de los demás hermanos si te piden o puedes hacerlo, como por ejemplo la salud de algun familiar o para que encuentre trabajo el hij@ de alguien. No lo veas como una carga sino como una manera de demostrar el amor de Dios en tu vida, pues no te quita nada el que ores por  los demás sino que te acerca a tus herman@s.
  • Hazlo con reverencia: a veces los jóvenes tendemos a ser un poco irrespetuosos y nos olvidamos a quien nos estamos dirigiendo; es verdad que Jesús es nuestro mejor amigo, pero no por eso vamos a decias las cosas de la misma manera en la que hablamos con nuestros amig@s.

Así que cuando te pregunten o te pidan que ores en público, primero no tengas pánico y luego trata de hacer las cosas de las que hemos hablado, si te parecen útiles, recordando que el orar es una privilegio de los hij@s de Dios al poder hablar con su Padre.

Dios te bendiga

DC

Nota: Me disculpo por no haber podido subir esto tiempo otra vez entradas 🙁

La imagen fue tomada del blog dehc77.

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